Como de costumbre, pedir perdón por la ausencia. Soy un mal bloguero. Menos mal que de vez en cuando Ijon toma el relevo.
Y ahora, a lo importante; me entero, visitando la web de Edge Entertainment, de que Rogue Trader por fin va a ver la luz en español. Albricias! Después de tanto tiempo pensé que este maravilloso juego nunca cruzaría la frontera de la traducción.
Rogue Trader, para los que no lo conozcan, trata sobre las aventuras de una de las figuras más extrañas en el Imperio de Warhammer 40k: una especie de viajero/comerciante/mercenario que tiene derecho a reclamar mundos y no tiene que avisar en todo momento de lo que está haciendo a ninguna autoridad. ¡Lo impensable!
La mecánica del juego da una libertad absoluta. Los jugadores comienzan con una nave en posesión, con la que cruzar el Imperio a su antojo y poder vivir aventuras de lo más bizarro en mundos vírgenes, alienígenas, imperiales o vaya usted a saber de qué. Al no estar bajo la estricta mirada imperial el juego es especialmente atractivo para aquéllos que no están familiarizados con este universo, ya que la Inquisión o el Credo Imperial pueden estar totalmente ausentes de las partidas.
Uno de los capítulos que más me gusta es el de creación de la nave, especialmente la tirada de "personalidad". Mis jugadores han tenido naves de lo más majas y otras un tanto... rebeldes :P
Desafortunadamente viene a un precio un tanto excesivo, 50 euros. Pero os aseguro que si os decidís por él no os decepcionará.
La Galaxia espera!
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viernes, 24 de agosto de 2012
sábado, 30 de julio de 2011
Rogue Trader: máster
Llevo una partida de Rogue Trader desde antes de diciembre, prácticamente. El grupo en el que la llevo era nuevo para mí (al menos en su faceta de jugadores, y en su mayoría numérica) y no estaba preparado para lo que se avecinaba.
Tras una serie de catástrofes me amoldé y la cosa empezó a tirar.
En la partida de hoy he preferido usar temas de miedo y desconfianza entre la tripulación. He dejado de lado combates y politiqueos y me he centrado en una serie de viajes en los que transportaban una extrañísima carga de parte de la Inquisición. La caja ha dado más de un problema y los jugadores han tenido más de un asunto con ella, aunque ni siquiera han podido entrar en el hangar donde descansaba (afortunadamente para ellos). Una vez hecho el encargo todo parece normal, excepto por algún que otro malentendido con respecto a los canales de voz y a ruidos esporádicos. Pero en fin, esas cosas pasan cuando viajas por la disformidad...
Tras una serie de catástrofes me amoldé y la cosa empezó a tirar.
En la partida de hoy he preferido usar temas de miedo y desconfianza entre la tripulación. He dejado de lado combates y politiqueos y me he centrado en una serie de viajes en los que transportaban una extrañísima carga de parte de la Inquisición. La caja ha dado más de un problema y los jugadores han tenido más de un asunto con ella, aunque ni siquiera han podido entrar en el hangar donde descansaba (afortunadamente para ellos). Una vez hecho el encargo todo parece normal, excepto por algún que otro malentendido con respecto a los canales de voz y a ruidos esporádicos. Pero en fin, esas cosas pasan cuando viajas por la disformidad...
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